El rebeco alpino llego a Nueva Zelanda en 1907 como un regalo del emperador austriaco, Franz Joseph. La primera introducción se hizo en la región del monte Cook y estos animales gradualmente se fueron expandiendo por toda la isla sur. El rebeco pertenece a la subfamilia caprina o cabras antílopes. Es uno de los animales de caza más apreciados en Nueva Zelanda. Los rebecos de Nueva Zelanda presentan unos cuernos larguísimos como no se pueden encontrar en otro lugar del mundo. Los trofeos rondan los 21,5 centímetros, pero pueden encontrarse animales con 28 cm.
Los rebecos tienen un desarrollado sentido de la vista. Así mimo se caracterizan por la emisión de unos silbidos vocales de alerta. El pelaje de invierno es de un lujoso color negro con manchas blancas en la cara. En verano presentan un color marrón claro. Los rebecos pueden ser cazados todo el año, sin embargo sus pieles se encuentran más bonitas de abril a agosto (color de invierno) y de diciembre a febrero (color de verano). Su periodo de celo es de mayo a junio.
Nuestras cacerías son andando desde zonas de acampada o cabañas de montaña o accediendo desde helicóptero. Los rebecos habitan la línea de matorral de montaña, los elevados prados alpinos de montaña de los Alpes meridionales y sus colinas. Un macho adulto con su abrigo de invierno le hace verse con un cuerpo impresionante.